A las 6:30 p.m. | Poema

A LAS 6:30 P.M.
las sombras brotan de los árboles
bordean el río y se avientan sobre la ciudad
los cuerpos se congregan en lucíferos postes
esperando el resplandor final de la jornada

tristemente ataviados
de un vendaval de citas con la muerte
ninguno logra la bruñida esperanza

solo en la cima de aquella torre
una pareja hace el amor
y el claroscuro atardecer
se inmortaliza en las pupilas

tan distantes del alba
ni la dura luz de los amantes
consigue iluminarnos

a las 6:30 p.m. estamos solos
como sombras de muerte y sin orden
y cuya luz es como densa tiniebla.

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