Resarcir el tiempo | Poema

“Toda historia no es otra cosa que una infinita catástrofe
de la cual intentamos salir lo mejor posible”.
Ítalo Calvino

Se inició en la guerra a los catorce.
Fue atormentada por hombres
sin rostro ni alma,
su virtud se diezmó
a sombras de luna llena.

¿Qué inclemencia la llevó a alzarse en armas?
¿El hambre y el silencio
pueden reclamarle las sonrisas
que murieron en la guerra?

La mirada deshabitada y el cuerpo tumefacto.
El aura tímida de una combatiente
que rehúsa palabra.
La faz de un rostro iluminado
en un breve sueño:
resarcir el tiempo, reparar el dolor;
olvidar que la vida duele.

En un cuarto de blancas intenciones,
brota una historia sin fruto.
Se inclina al Valle una protesta.

«¡Deja que los hijos de la guerra
sean hijos de la paz!».
«¡Alberga en tu vientre a los mortales
que saliendo del infierno buscan el paraíso!».

La voz se quiebra de a poco.
«Deja que rostros te sorprendan,
Deja que te narre memorias para saber,
si el fin de la guerra
nos regala otra oportunidad».

*Este poema hace parte del poemario Tierra de nadie y está registrado en la propiedad de derechos de autor según la ley vigente. Todos los derechos reservados.

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